Antes de volcar la mirada al próximo año y comenzar a hacer la lista de propósitos de año nuevo es importante, primero, hacer tu evaluación del año.

Hacer tu propia evaluación te permite hacer un balance de las experiencias que has vivido y las lecciones aprendidas.

Si no haces esto -en forma previa- corres el peligro de seguir repitiendo los mismos patrones de conducta que te impiden lograr lo que deseas.

Antes de ponerte objetivos nuevos, agradece todo lo que ya has conseguido. Un ejercicio para hacer un buen balance del año: la lista de logros.

También fin de año es la oportunidad perfecta para hacer una pausa y preguntarte ¿qué es lo que quieres en tu vida? Y ¿por qué todavía no lo has conseguido?

Un objetivo claro te permite hacer un plan de acción que será el camino a recorrer hacia tu meta y sueño.

Hecho esto, ya estás en condiciones de empezar a escribir tus propósitos de año nuevo 😉

 

 

Propósitos de año nuevo más comunes 

 

Una lista publicada por la revista Time reveló los deseos que se repiten para el nuevo año y, a la vez, son los que menos se cumplen.

La lista es curiosa porque muchas de las cosas que se mencionan yo también me lo he planteado como objetivo, pero al final no lo cumplo o se me olvida.

La principal razón está en que no son objetivos personales sino más bien objetivos genéricos (todas las personas desean lo mismo).

Sobre este tema profundizo más adelante, ahora te cuento cuál es la lista:

  1. Bajar de peso.
  2. Comer sano.
  3. Hacer ejercicio.
  4. Dejar de fumar.
  5. Aprender algo nuevo.
  6. Pagar las deudas y ahorrar.
  7. Pasar más tiempo con la familia.
  8. Viajar a nuevo lugares.
  9. Sentir menos estrés.
  10. Beber menos alcohol.

¿Te sientes identificada con alguno? Yo sí, con varios de ellos. Sobre todo con bajar de peso y hacer ejercicio.

Pero la realidad es que hacer ejercicio es el propósito más común y es el que menos se cumple.

 

 

¿Por qué no cumples los propósitos planificados el año anterior?

 

 

Una investigación dice que solo el 8% cumple con sus propósitos de año nuevo.  

¡Solo un 8%! Es una cifra muy baja. Pero, también, planeta las siguientes interrogantes:

  • ¿Qué hace ese 8% que sí logra cumplir sus propósitos?
  • ¿Por qué el 92% de las personas no cumple?

Ahora vamos a responder la última pregunta:

 

 

1. No tienes claro lo que realmente quieres (o no te conoces)

 

Al momento de hacer tu lista de propósitos de año nuevo comienzas a enumerar lo señalado en el punto anterior, pero te estás saltando un paso previo: no te haces preguntas que te ayuden a definir qué es lo que realmente quieres.

Además, si no te conoces no sabrás qué quieres. Y no estar clara hace que no tengas un puerto fijo al cual llegar, y lo único que estarás haciendo es deambular sin rumbo.

Bajar de peso, por ejemplo, la mayoría lo deseamos, pero la cantidad de kilos es diferente para cada persona. Además, ¿te has preguntado alguna vez si lo quieres hacer por ti o por ser una imposición de la sociedad?

Si decides hacerlo porque la publicidad te vende el cuerpo perfecto, entonces no lo estás haciendo por ti y, por ende, no se trata de un propósito personal.

Lo que quiero decir es que es perfectamente válido –y respetable- si a pesar de tener unos kilitos de más decides quedarte así, siempre y cuando no sea un problema de salud y te sientas bien contigo misma. Aquí sí se trata de un propósito personal.

No cuestionarse las cosas provoca que actúes en piloto automático y no hagas las cosas porque realmente así lo quieres.

 

 

2. No sabes por qué lo quieres (o no estás conectada contigo misma)

 

Saber la razón por la que deseas lograrlo te ayudará a mantenerte motivada. En cambio, no saber tu “para qué” hará que renuncies al primer obstáculo que se presente.

No estar clara en tus motivos te hace sentir perdida y desconectada de ti misma, porque no ver con claridad el fondo de tu propósito provoca que éste se tambalee.

Encontrar la razón que hay detrás de tu meta disminuye las posibilidades de renunciar y fallar.

Por ejemplo, si quieres pagar tus deudas y ahorrar ¿para qué quieres ahorrar? ¿Qué harás con el dinero ahorrado? Si tu motivación es comprar una casa, entonces será más sencillo ordenarte con tus gastos para pagar todas tus deudas. Por el contrario, si no estás clara es poco probable que logres ahorrar todos los meses y termines gastando ese dinero.

 

 

3. Tienes varios propósitos a la vez

 

Tener varios propósitos de año nuevo hace que no te mantengas enfocada y que estés poco clara.

Querer todo provoca que no tengas nada. Hacer varias cosas a la vez no trae los mejores resultados porque –en concreto- estás “tirando palos de ciego” para ver si algo te resulta.

Pongamos como ejemplo dejar de fumar; no es una tarea sencilla y requiere toda tu energía física y mental para lograrlo. Pero si, al mismo tiempo, quieres encontrar pareja, tus esfuerzos se van a ver diluidos. Primero, porque se tratan de objetivos distintos y, segundo, porque los pasos para lograr cada uno son distintos.

Si no empiezas por un solo propósito tu mente se va a agotar. Te sentirás cansada y con baja energía, y no querrás hacer nada. Al no hacer nada, no conseguirás lo que te planteaste y, por ende, te sentirás frustrada. Afectará tu autoestima y aparecerán los miedos.

¿Te das cuenta del circulo vicioso?

 

 

4. Tus propósitos son muy genéricos y poco realistas

 

No puedes empezar con objetivos grandes, porque hacerlo es ir directo al fracaso.

Para que lo entiendas mejor, algunos ejemplos de objetivos genéricos son:

  • Voy a ir al gimnasio todos los días.
  • Dejaré la comida “chatarra” y bajaré 15 kilos.
  • En la noche de año nuevo fumaré mi último cigarro y lo dejaré.
  • Voy a gastar menos y ahorraré el 15% de mi sueldo.
  • Beberé alcohol solo una vez al mes.

El optimismo y entusiasmo propio de principio de año hace que te plantees propósitos de año nuevo que no se ajuntan a tu realidad, porque con el transcurso del año irá disminuyendo tu fuerza de voluntad, lo que hará que termines renunciando.

Te darás cuenta que tus prioridades y tu rutina es diferente, lo que hará que todos tus propósitos queden en la basura.

Además la sensación de agobio y sentir que tu meta está muy lejos de cumplirse, hará que decidas renunciar.

 

 

propósitos de año nuevo Foto: Cinismo Ilustrado

 

 

Empiezas a buscar excusas y explicaciones para entender por qué no pudiste cumplir con tus propósitos de año nuevo, haciendo que te engañes a ti misma para sentirte más tranquila.

Con esa actitud lo único que estás haciendo es alimentar un círculo vicioso que se repite todos los nuevos años: “ya lo haré el próximo año” (o sea, nunca). Si no lo haces tú nadie más lo hará por ti.

No eres consciente que la vida pasa, y si no lo haces ahora -o este año- entonces no lo harás nunca.

 

 

5. Tu propósito no tiene un plan de acción

 

Haz hecho tu lista de propósitos de año nuevo, pero no sabes qué hacer para cumplirlo. Crees saber, pero en realidad no es así.

Un objetivo sin una acción que lo acompañe está condenado a morir. Queda solo en una ilusión que jamás se materializa.

Elaborar un paso a paso que te lleve desde el sueño a la realidad es fundamental para lograr lo que deseas.

La inercia provoca que postergues tus sueños y a ti misma, porque solo tú tienes la decisión de cómo quieres que sea tu vida.

 

 

¿Qué hacer para lograr tus propósitos? 

 

Una vez has detectado tus fallos de por qué no cumples con lo que te propones (hacer un autoexamen previo), ahora es el momento para comenzar a cumplir tus propósitos de año nuevo.

 

 

1. Tu propósito tiene que ser específico

 

Tomando algunos de los ejemplos vistos más arriba, tenemos:

  • Quiero aprender algo nuevo
  • Quiero pasar más tiempo con la familia
  • Quiero sentir menos estrés

Ahora si vemos el segundo caso, ¿qué es para ti pasar más tiempo con la familia?

  • ¿No trabajar el fin de semana?
  • ¿Jugar con tus hijos después del trabajo?
  • ¿Salir al parque los domingos?

 

Al hacerte esas preguntas estarás elaborando un objetivo específico, porque lo que significa para ti pasar más tiempo con la familia para mí puede ser completamente distinto.

Si tus metas no son específicas estarás a un paso de fallar, ya que no tendrás una visión clara sobre lo que quieres. En cambio, mientras más claro sea tu propósito mayor serán las posibilidades de obtener resultados.

En el ejemplo, podemos decir lo siguiente:

Quiero pasar más tiempo con la familia = Jugar más con mis hijos.

 

 

2. Tu objetivo debe cumplir la condición de ser SMART

 

Para que tus propósitos de año nuevo no queden solo en sueños o deseos que no cumples, tus metas deben ser SMART (por sus siglas en inglés):

  • Específicos (Specific): Me remito al punto anterior.
  • Medibles (Measurable): Añadir elementos temporales que te permitan saber fácilmente si lo cumples o no, y así saber si estás avanzando. Por ejemplo, voy a hacer ejercicio es distinto a decir voy a trotar 3 veces a la semana después del trabajo.
  • Alcanzables (Achievable): Siguiendo con el ejemplo, si en la semana te complica salir a correr, entonces puedes decir que saldrás a trotar 1 hora los sábados y domingos en la mañana.
  • Realistas (Realistic): Correr una maratón cuando recién estás empezando a trotar, por ejemplo, no es algo que todavía esté a tu alcance, siendo necesario reformular tu meta por algo más sensato.
  • Plazos (Time targeted): Tener una fecha límite te permite evaluar y comprometerte. En el ejemplo, saldré a correr los lunes, miércoles y viernes antes del trabajo, y empiezo el 7 de enero.

De esta forma tendrás una meta con más posibilidades de cumplir, lo que te mantendrá motivada, positiva y con ánimo para trabajar por ello.

 

 

3. Elige un propósito

 

Si tienes varios propósitos de año nuevo es más probable que renuncies y falles. En cambio, si te centras solo en uno estarás más enfocada y trabajando en ello podrás lograrlo.

Generalmente nos solemos enfocar en todas las áreas de la vida: salud, dinero, amor, trabajo, etc. Pero siempre hay una que es más importante que otra.

Prioriza qué es lo primero que deseas cumplir para el nuevo año. Y una vez lo hayas cumplido, podrás elegir otra meta.

De esta forma, no te dispersas, tu energía física y emocional no se agota, y estás clara en lo que quieres.

Tienes 365 días para trabajar en tu meta, y que no sea solo un entusiasmo propio del nuevo año y la sensación de comenzar un nuevo período. ¡Enfócate!

 

 

4. Haz un plan de acción

 

Sin un paso a paso que te acerque a tu objetivo, tu meta solo quedará en una ilusión.

Para que ello no ocurra, es necesario dividir tu propósito en pequeñas acciones. Puedes hacer el siguiente sistema de organización de Chuck Blakeman y su planificación estratégica 12-3-1:

  • Define tu objetivo para los próximos 12 meses y desarrolla, en general, un plan para conseguirlo.
  • Luego te enfocas en los primeros 3 meses, y estableces lo que necesitas lograr en ese período de tiempo para estar más cerca de tu objetivo anual. Defines acciones para el primer trimestre.
  • Por último estableces qué necesitas el primer mes para cumplir con tu objetivo trimestral. Debes definir pequeñas acciones específicas y con fecha límite.

Cada mes tendrás que detallar el plan del próximo mes, y cada tres meses el del próximo trimestre.

Esta es solo una idea. Tú puedes elaborar tu propio plan.

En mi caso, lo que hago es:

  • Establecer un objetivo anual.
  • Luego lo subdivido en un período de 6 meses (quizás podría ser mejor cada 4 meses).
  • A cada período de tiempo le asigno acciones que luego las distribuyo en el mes correspondiente.

 Lo importante es que tú misma descubras la forma que más te acomoda para pasar a la acción. Pero recuerda que sin acción seguirás en el mismo lugar donde estás.

 

 

propósitos de año nuevo

 

 

5. Celebra tus logros

 

Siempre es gratificante que celebres cuando has conseguido algo, por pequeño que sea.

Si tu meta es bajar 10 kilos en un año, por ejemplo, felicítate por estar comiendo más fruta y verdura, y por hacer pilates. Porque los kilos irán bajando solos gracias a tus nuevos hábitos saludables, aunque todavía no hayan resultados.

Tener esta costumbre te ayudará a mantenerte constante y disciplinada. Te sentirás motivada y perseveraras a pesar de las dificultades que se presenten.

Por cada avance que tengas, date un premio que te impulse a continuar. No esperes hasta que tu objetivo se cumpla por completo.

 

 

6. Vive en el presente

 

No te enfoques en la meta final (mirada hacia el futuro) o las muchas otras veces que lo intentaste pero fallaste (mirada hacia el pasado). Lo importante es lo que estás haciendo ahora, hoy mismo, en este preciso momento… para lograr tu propósito de año nuevo.

Existen diversas formas para mantenerse en el aquí y en el ahora. La que más me gusta es la meditación, porque no solo me permite estar más en el presente sino, también, porque mi mente está más serena y enfocada.

Vivir en el presente te ayuda a tomar acción y trabajar para cumplirlo. Así evitarás la ansiedad, la frustración y los miedos que aparecen cuando haces un cambio.

Piensa en lo que puedes hacer hoy y que esté alineado a tu meta.

 

 

7. Sé consciente

 

Date cuenta de todo lo que piensas y sientes mientras estás trabajando en lograr tu objetivo.

Toma consciencia de tus pensamientos que te autosabotean y te dicen que no lo lograrás, que renuncies, y que no eres capaz.

Enfoca tu mente con frases positivas (hacer afirmaciones en vez de negaciones) y adopta nuevos hábitos de comportamiento.

Si aparecen sentimientos que también te sabotean -como sentirte frustrada, desanimada y sin energía por no tener resultados- deja que transcurran y sigan su camino (no te enganches) y aprende a disfrutar del proceso que te lleva a tu propósito.

Desarrolla el observador interno, el que te mostrará lo que piensas y sientes en cada momento externo. Sé consciente de tu condición física, emocional y mental.

Recuerda siempre tu “para qué” (¿para qué quieres lograr tu meta?) y así te mantendrás positiva y vibrando alto.

 

 

Conclusión

 

Fin de año es un buen período para hacer evaluaciones, agradecer por todo lo vivido, y enfocarse en el nuevo año y todo lo nuevo que trae el comienzo de un nuevo ciclo.

Pero si solo te quedas en buenas intenciones, lindos deseos y sueños que algún día se cumplirán, entonces es necesario que reformules la forma en que defines tus propósitos de año nuevo.

Además es importante mantenerse disciplinado, constante y perseverante.

Si a pesar de toda la información entregada en el artículo aun no sabes cómo hacerlo, entonces puedo ayudarte porque –precisamente- esa es la función de un proceso de coaching: acompañarte y entregarte las herramientas que sean necesarias para que elabores un sistema de acciones que te permitan alcanzar tu meta. Ese es mi propósito contigo.

 

Dime en los comentarios:

  • ¿Qué quieres para el próximo año?
  • ¿Has logrado tus propósitos de año nuevo?

 

 

¡Gracias por compartir!

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